24 de Abril 2007 - Managua, Nicaragua

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FotoTania Díaz Rivas

“En los países en vías de desarrollo la integración de varias economías, supone que se ampliará el estrato de población con una capacidad de compra suficiente para incentivar la inversión en el sector productivo, pudiendo ser éste el motor para un mayor desarrollo que rompa el círculo vicioso de la pobreza” (Capítulo II del Libro La Naturaleza y Causas de la Riqueza de las Naciones, Adam Smith).

Antes de explicar el futuro, desafío y beneficios de la integración económica centroamericana, es importante aclarar el concepto en sí de Integración Económica, ya que es una frase muy utilizada y; muy poco conceptualizada. Integración es un proceso, en el cual se conjunta diferentes entes, en el caso de una integración económica son las diferentes regiones, o países que tienen mercados separados. Así una integración económica sería entonces, lograr generar un mercado único sin divisiones económica.

Proceso de integración económica centroamericana



En el 2010 cumple 50 años el proceso de integración económica centroamericana, el cual inició el 13 de Diciembre de 1960, con la suscripción del Tratado General de Integración, estableciendo el Mercado Común Centroamericano (MCCA), mediante el perfeccionamiento de una zona de libre comercio y la adopción de un arancel externo común, asimismo, sienta las bases para la constitución de la Unión Aduanera. Dicho tratado es el instrumento que marca la apertura al proceso de integración regional.

Durante este medio siglo Centroamérica ha incremento los intercambios comerciales de US$ 30 millones en 1960 a US$ 6, 733 millones en 2008, sin embargo, aún falta mucho camino por recorrer, principalmente en la cooperación regional y comunitaria.

Centroamérica tiene una posición geográfica estratégica, cuenta con una extensión de 424,223 Kms2, por lo que es la región más pequeña del continente Americano, posee una población de 38.4 millones de habitantes, equivalente al 6.72% de la población de América Latina y; dispone de un PIB nominal de US$ 111.9 millones. No obstante, para aprovechar estas ventajas de manera económica, cultural y social, la integración debe de considerarse como un instrumento para lograr un desarrollo económico, humano y sostenible en el largo plazo, no como un objetivo en sí misma.

Futuro de la Integración Económica Centroamericana



Según Balassa en su libro Teoría de la integración económica (1961), establece la clasificación de las etapas del proceso integrador partiendo de una zona de librecambio hasta llegar a la integración total, es decir, es un proceso gradual, el que consta de las siguientes etapas. Zona de librecambio, Unión aduanera, Mercado Común, Unión económica y una Unión total, esta última fase se consolida a través de la unificación monetaria y de las políticas coyuntural, fiscal social y; por un proceso de armonización, apropiación y alineamiento de las políticas económicas nacionales de cada país.

Referente al proceso de integración centroamericano, en los últimos años, y especialmente a lo largo de 2002, se han registrado notables avances, entre los que cabe citar: Crecimiento del comercio intrarregional; desarrollo institucional vinculado al comercio (con la decisión de implantar una unión aduanera); aumento de los flujos de inversión intrarregionales y; mayor participación de la sociedad civil a escala regional. No obstante, en la actualidad el proceso requiere un renovado impulso político y; una revisión de su marco jurídico e institucional, de los obstáculos y dificultades que han ido surgiendo durante estas cinco décadas.


Atenuando a lo anterior, la integración económica está en una fase donde aún hay muchos interrogantes respecto a su viabilidad y futuro. El incumplimiento de compromisos, el retraso en la ratificación de los convenios integracionistas, la asimetría de las relaciones comerciales, las debilidades o inexistencia de políticas de apoyo, la precariedad del entramado institucional, la falta de participación social y; los límites que ha encontrado el proceso de liberalización son algunos de los problemas que en este ámbito van a requerir voluntad política y respuestas audaces para dar continuidad al proceso y; asegurar que éste responde a las aspiraciones de progreso económico y social de los países de la región, con el principal objetivo de conseguir una mayor unificación económica y social.

Desafíos de los países centroamericanos en las próximas décadas



Una debilidad importante del proceso de integración centroamericano es su tendencia a la divergencia. Las consecuencias de este proceso de divergencia económica han tensado el proceso de integración. Algunos socios como, El Salvador y Guatemala avanzan más rápidamente en su integración aduanera, mientras que Costa Rica no comparte una política migratoria subregional, Nicaragua y Honduras presentan déficit en sus balanzas comerciales intrarregionales. Por lo que son necesarias políticas explícitas de convergencia, fomentar políticas de migración, salud, educación, homogeneización del marco regulatorio, que pudieran implementarse para formar parte de un proyecto relacionado con la integración comercial y el desarrollo.

También de estabilidad política, que permita hacer duraderas en el tiempo las políticas de integración. La existencia de comunicación social en sus diferentes formas (turismo, cultura, medios de comunicación, etc.), permite el logro de la interdependencia cultural y social. Al mismo tiempo, la integración debe de ser abierta, competitiva y dinámica, vinculada al comercio mundial, para promover el intercambio económico, comercial y financiero entre los grandes espacios económicos, disponer de definiciones políticas claras, no solamente políticas económicas, sino políticas en el sentido de determinar relaciones internacionales que inciden en cada comunidad para la aplicación de un modelo elaborado en la propia región.

Centroamérica debe de crear una dinámica comunitaria, para fortalecer el proceso de integración económica, ya que para establecer relaciones internacionales, primero debe de coexistir una unión a nivel interno, con el objetivo que sea un instrumento de desarrollo que una a Centroamérica y la prepare a atender los desafíos de la economía local y global, a través de los actores tanto externos como a nivel interno, es decir, que exista una participación colectiva y gradual de la sociedad civil, empresa privada, sector público, Organismo No Gubernamentales, alcaldías, provincias entre otros agentes económicos, cuyo fin sea lograr un proceso basado en el aprovechamiento de los recursos, que conduzca al crecimiento y mejoramiento de la economía y del bienestar de la población centroamericana.

En síntesis, entre los principales desafíos de la región centroamericana para lograr una integración económica figuran: Las asimetrías entre los países a lo interno de ellos, ausencia de fondos de cohesión para erradicar las asimetrías, la falta de voluntad política de los gobiernos para otorgarle al SICA autoridad supranacional, debilidad de las instituciones de la integración, reducción de la inequidad (distribución de la riqueza). Igualmente, es necesario diversificar la canasta exportadora, tanto por el lado de los productos, como de los destinos, es decir, buscar mercados globales. En este sentido, es oportuno explorar mercados emergentes como los asiáticos e intentar vincularse a sus cadenas de valor, sin dar la espalda a los mercados latinoamericanos. En el ámbito político, no todos los países forman parte de los organismos y no hay una identidad comunitaria, por ejemplo: Costa Rica no pertenece al Parlamento Centroamericano ni a la Corte Centroamericana de Justicia.

Beneficios de los países centroamericanos, si se consolidará el proceso de integración económica



Por medio de la consolidación del proceso de integración económica en la región, éste conduciría a un mercado amplio, mejorar la división del trabajo, lo que permitirá a cada país desarrollar sus ventajas comparativas y competitivas, por lo que la integración es una oportunidad para el desarrollo económico de la región, ofreciendo un incremento en su peso internacional y con ello su capacidad negociadora, tanto en lo económico como en lo político. Dicho proceso apunta a generar una región única económicamente hablando para que las posibilidades de competir e integrarse a procesos económicos mundiales sean mejor que si se enfrentan en economías separadas.

La integración económica Centroamericana, será un medio para alcanzar una mayor competitividad y productividad interna, mejorar los eslabones de la cadena de valor de sus diversos productos de exportación y; de consumo interno, alcanzar un desarrollo económico a nivel local, nacional y regional con un enfoque sostenible, humano y con equidad de género.

A su vez, la integración centroamericana florecerá como un incentivo para la captación de Inversión Extranjera Directa (IED), diversidad al mercado de exportación, combatir la pobreza y mejorar la infraestructura física (transporte, logísticas, interconexiones eléctricas, equipos, maquinarias, herramientas), la infraestructura básica (prestación de los servicios públicos) e infraestructura social (centros educativos y de salud). Asimismo, la integración se convierte en un instrumento para apoyar la inserción en la economía internacional y fortalecer el poder de negociación con el resto del mundo.

Exportaciones de Centroamérica 2005-2010



A pesar de que durante los primeros ocho años de la presente década, las exportaciones centroamericanas registraron un gran dinamismo, logrando una
efectiva posición competitiva en los mercados globales, superadas por el protagonismo de países como China, Tailandia, Indonesia; la región y los países en lo individual, enfatizaron su política comercial externa hacia la consecución de acuerdos comerciales con terceros países (TLC´s), que hicieran sostenible el proceso de inserción en las corrientes comerciales internacionales y; en el fortalecimiento de la integración económica centroamericana, en especial, en los avances en la consecución de la Unión Aduanera.

Las perspectivas para el 2010 ponen en evidencia el papel estratégico que deberá asumir la política comercial, especialmente en materia de exportaciones para garantizar una oferta exportable diversificada y creciente, no solo en el marco del MCCA, aprovechando la incorporación de Panamá a dicho mercado.

La integración no es un fin en sí mismo



La integración es un proceso político y social, pero sobre todo es un instrumento económico para elevar el bienestar. No se puede lograr una integración exitosa mientras existan las disparidades en el nivel y crecimiento por habitante que actualmente subsisten en Centroamérica.

No cabe duda que se ha avanzado en los últimos años en el proceso de integración centroamericano, pero todavía hace falta mucho por recorrer, por ejemplo, aún no se han implementado mecanismos de compensación, los cuales son un recurso que puede ser la base para llegar a la integración prevista mediante los otros mecanismos (desgravación, liberación comercial, armonización de políticas, cooperación, etc.).

En síntesis, la única forma de promover la Integración Centroamericana, es reconocer la base cultural, histórica, lingüística, ecológica e ideológica común, dándole una proyección económica y social. Promoviendo la convergencia y la aplicación de los procesos actuales.

Con la ejecución de los elementos mencionados anteriormente, la integración centroamericana obtendrá efectos dinámicos, destacándose: La mejora de la eficiencia económica, economías de escala, aumento de la inversión, estímulo al desarrollo tecnológico, mejora de la relación de intercambio, expansión productiva regional, incremento de la actividad industrial, fomento de la inversión interna y externa y; desarrollo económico sostenible.