20 de agosto de 2009 - Managua, Nicaragua
Viendo la bola de cristal: Leyendo el futuro de la recesión

El mes pasado, la casa financiera Goldman Sachs anunció ganancias de $3.44 mil millones solo meses después de haber aceptado una fianza del gobierno estadounidense. Varias otras financieras, que hace meses parecían listas para quebrar, anunciaron ganancias sorprendentes. También en Julio, Wall Street se reestableció, al menos por el momento, y el S&P 500 alcanzó los 1,000 puntos por primera vez desde Noviembre del año pasado, y al momento continua al alza. Hasta la contracción del PIB estadounidense se ha desacelerado; en el segundo trimestre del 2009, el PIB solo se contrajo un por ciento y otros países del G8 como Alemania y Japón han anunciado también el inicio de su recuperación. La publicación Newsweek confiadamente declaró que la recesión es ahora algo del pasado.

Pero las ondas de la crisis económica todavía se sienten más aya de las costas de Manhattan. En Abril, el FMI pronosticó que el PIB latinoamericano se contraería un 1.5% en el 2009, basado principalmente en precios bajos de las materias primas y un demanda externa floja. ¿Que significan estas señales de recuperación en los Estados Unidos para las economías de Latinoamérica?

Primero, el aumento de la demanda agregada en los EEUU pudiera impulsar el apetito americano por productos latinoamericanos. Esto, en realidad, ha sido el efecto de la recesión que Latinoamérica ha sentido más. En la última década, Latinoamérica se ha convertido en uno de los principales socios comerciales de los Estados Unidos con la ayuda de varios acuerdos de libre comercio. La reciente crisis en el crédito estadounidense ha contraído esa demanda considerablemente, pero si las señales del PIB americano son realmente positivas, el aumento de la demanda estadounidense pudiera sacar a flote las exportaciones latinoamericanos.

Además, el aumento de precios de las materias primas pudieran reforzar los existentes superávit en las cuentas corrientes de los países de la región. Cuando el S&P superó los 1,000 puntos, las materias primas aumentaron sus precios a los niveles mas altos desde Marzo de este año, y esa tendencia parece que pudiera continuar. La región ya ha estado disfrutando grandes ganancias gracias a precios altos de las materias primas, y como éstos han representado 40 por ciento de los ingresos de exportaciones de la región, un dólar débil y un aumento en los precios de las materias primas pudieran generar grandes ganancias del comercio internacional.

En gran medida, el FMI proyecta que la cuenta corriente de los estados unidos caerá a un 3 por ciento de un 6 por ciento, sugiriendo que los americanos hagan importantes decisiones en sus tendencias de importación en los meses que vienen. Mientras esas costumbres de gastos cambian, Latinoamérica ya tiene una relación comercial importante como para aprovechar este momento.

Los señales de estabilización en mercados emergentes ha atraído dólares a la región. El peso Mexicano subió a su máximo en dos meses después que Moody’s dio a conocer su clasificación de los bonos federales como Baa1. El Emerging Markets Index, que mide los mercados de 22 naciones en desarrollo, también subió a su punto mas alto en los últimos 11 meses el mes pasado y ha mostrado estabilidad. Inversionistas quizás mandan sus dólares fuera del país, cuando el rendimiento de las notas del Tesoro estadounidense comienzan a caer y el riesgo viene a parecer mejor alternativa.

Sin embargo, se debe advertir que hay obstáculos que pudieran limitar el aprovechamiento de estos indicios de recuperación. Primero, las economías de Latinoamérica se han vuelto mucho mas independientes de las casas financieras de los Estados Unidos. Prestarios de la región ahora son mucho mas dependientes de los mercados domésticos que de los mercados internacionales, que crearon varias crisis en el pasado. Entonces, un fortalecimiento en Wall Street no necesariamente causa una recuperación financiera en Latinoamérica.

Aunque el crédito internacional ya no está fuertemente integrado, sin embargo, un aumento en el nivel de consumo de los Estados Unidos pudiera aumentar las exportaciones de Latinoamérica. Pero la recesión talvez no ha terminado todavía – quizás hablar de la recuperación de Wall Street es muy prematuro, aunque sorpresivamente el PIB Americano se mejoró, superando las expectativas de los economistas. Pero eso incluía un estimulo masivo de gastos públicos por parte del gobierno. En realidad, los gastos de los consumidores se contrajeron en el segundo trimestre de 2009, y es el consumo privado el principal motor de la economía Americana y también para las exportaciones de Latinoamérica.

Y un dólar barato podría tentar a crear déficits de cuenta corriente en Latinoamerica. La reciente recuperación de Wall Street ha hundido el dólar a su nivel mas bajo desde que el gigante financiero Lehman Brothers colapsó en Septiembre. Los excedentes de la región podrían desinflarse si el dólar sube o si los precios de las materias primas bajan. Disciplina fiscal esta en orden para que los países exportadores mantengan sus posiciones fuertes.

Finalmente, hay que considerar que no solo las funciones de los mercados son importantes, sino también las del clima político. Las históricas sacudidas políticas de la región han agitado y tumbado el desarrollo moderno de las economías latinoamericanas. Como caso reciente está el fiasco en Honduras que ha paralizado sus mercados y los de los países vecinos. La región debería ver y tomar en cuenta que no solamente los hipos en el mercado causan dolores para el desarrollo, pero también la política.


*El autor es estudiante de economía y relaciones internacionales en el Colegio Woodrow Wilson de la Universidad de Princeton

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