1 de julio de 2011 - Managua, Nicaragua


FotoGilda Sánchez, Tania Díaz


Los niveles de pobreza y la desigualdad a la par del crecimiento económico son elementos que inciden en el grado de desarrollo económico y humano, pues expresan las condiciones de bienestar de la población.

Por este motivo, a 4 años de la culminación del periodo de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), se convierte en una prioridad la reducción sostenible de la pobreza. Este problema no se limita a Nicaragua, sino que afecta a toda la región latinoamericana, pues acorde al “Panorama Social de América Latina 2010” de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), solamente se ha cumplido el 82% de la meta 1.A de los ODM (reducción del 50% de la pobreza extrema) a nivel regional, a un 72% del tiempo previsto.

Donde hemos llegado: El Desarrollo Humano en Nicaragua



América Latina es una de las regiones más desiguales del mundo, esto se refleja en que actualmente el 40% de la población que es más pobre solo recibe menos del 15% de los ingresos totales, mientras que el 20% más rico capta un ingreso 19.3 veces mayor al del 20% más pobre(1). No obstante, un aspecto positivo es que la pobreza ha disminuido a lo largo del tiempo, más aceleradamente a partir de 2002 cuando la pobreza extrema alcanzó su máximo porcentaje desde 1990.

Sobresale que entre 2002 y 2010 se dieron reducciones importantes de 10.9 puntos porcentuales en la pobreza general y 6.1 puntos para la extrema en 2010. Pese al decrecimiento del 3% del PIB regional en 2009 que propició un aumento de la pobreza extrema en 0.4% respecto a 2008. Sin embargo, el índice de Desarrollo Humano (IDH)(2) ha mejorado, aunque a un ritmo menor al que tenía a inicios del año 2000.

Según el Informe sobre Desarrollo Humano 2010 emitido por el PNUD el IDH de Nicaragua ascendía a 0.565 puntos en 2010 incluyendo el componente del ingreso, sin incluirlo alcanzaba 0.652. Por su parte el Informe de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe 2010 emitido por el Banco Mundial (BM), indica que el IDH en 2007 fue menor al del resto de países centroamericanos y al promedio latinoamericano (0.748). Por lo cual la posición del país desmejoró respecto al año 2000 cuando se ubicaba en el puesto 94, en 2010 ocupaba el 115.

Sin embargo, la mejora en el indicador manifiesta que el crecimiento económico estable (3.2% PIB anual y 1.7% PIB per cápita), la disminución de la deuda externa y el aumento de gastos en la estrategia de reducción de la pobreza (ERP) observado entre 2001 y 2006 rindió frutos, pues según estimaciones del BM, las disminuciones de la desigualdad y de la pobreza observadas en el mismo período –que inciden en el IDH- estaban sustentadas tanto en un efecto crecimiento como en uno distribución canalizado a través de políticas públicas progresivas, aunque no pro-pobres(3).

El elemento que ha incidido positivamente en el desarrollo humano nacional es la salud (su índice particular representa el 40% del IDH), seguido de la educación y el ingreso. Sin embargo, incluyendo en el cálculo del IDH la desigualdad(4), este último disminuye 47.3%, obteniendo Nicaragua un IDH de 0.288 puntos, ya que el mayor costo de desigualdad se produce en la salud. Igualmente, si se considera el Índice de Potenciación de Genero (IPG) -que refleja la participación de la mujer en la sociedad, en el mercado laboral, en la política y su aparición en puestos de decisión- inferior a 0.7 puntos, en 2007 Nicaragua experimenta una disminución en su desarrollo humano (2% del mismo), debido a la desigualdad de género.

El camino que hemos recorrido: Evolución de la Pobreza en Nicaragua



Las Encuestas de Hogares para medir la Pobreza en Nicaragua desde la perspectiva del consumo, realizadas por FIDEG 2009-2010 permiten conocer la condición de pobreza en la que actualmente se encuentran los hogares nicaragüenses. De acuerdo a estos resultados, se observa una reducción de la pobreza entre 2009-2010 de 0.2 puntos porcentuales, reportándose un 44.5% de la población en pobreza general y 9% en pobreza extrema para el año 2010.

Cabe señalar que estas variaciones fueron mayores en el área rural, aunque sigue siendo la población residente en esta zona la más pobre del país. Por otro lado, es mayor la proporción de hombres que viven en condiciones de pobreza que las mujeres, aunque para ambos su incidencia ha disminuido.

Estos resultados también muestran que la profundidad de la pobreza(5) ha disminuido en 0.2 puntos porcentuales entre 2009 y 2010, esta variación es más significativa en las áreas rurales, donde ha disminuido en 3.1 puntos porcentuales. No obstante, la profundidad de la pobreza general ha aumentado en la zona urbana. Por otra parte, las mujeres en 2010 tienen una facilidad marginalmente mayor de salir de la pobreza general que los hombres.

De igual manera, FIDEG calculó la brecha de pobreza, que equivale al costo de llevar a los pobres a la línea de pobreza. En el 2009 la brecha de pobreza extrema era de U$ 45 millones. En el caso de la pobreza general era de U$ 585.1millones equivalente a 9.5% del PIB de ese año. Mientras que para 2010 este monto es de U$ 44.1 millones y U$ 585.3 millones respectivamente.

Por otra parte, la desigualdad en la distribución del consumo ha disminuido levemente entre 2009 y 2010, al pasar de un índice de Gini(6) de 0.37 a 0.35, pero ha permanecido invariable la distribución del consumo en las áreas rurales. Para 2009 el quintil más pobre percibía el 7.0% del ingreso total y el quintil más rico el 43.5%. Mientras que en 2010 el quintil más rico abarca el 41.5% del consumo total y su consumo promedio era 6 veces el consumo promedio del quintil de menor bienestar.

Por otro lado, las necesidades básicas que generalmente han sido insatisfechas son el hacinamiento y la dependencia económica; sin embargo, estas deficiencias han disminuido entre 2009 y 2010. En 2010 un 21.7% de los hogares tenían condiciones de hacinamiento, 21.8% no contaban con todos los servicios básicos y 29.6% padecían dependencia económica.
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De esta forma en 2010 el 32.1% de los hogares tiene una necesidad básica insatisfecha y 23.5% tiene dos. Esta proporción es elevada, pese a que es menor al año precedente. En este sentido la población rural es la más afectada, pues en 2010 solo un 32.8% satisface todas sus necesidades básicas y un 32.1% no satisface dos de ellas.

Dinámica de la pobreza



Debido a que las encuestas aplicadas por FIDEG son tipo panel, es posible analizar la dinámica de las condiciones de pobreza de las mismas familias de un año a otro, permitiendo visualizar hallazgos interesantes. El 69.5% de la población encuestada permanece en la misma condición de pobreza de un año a otro, 17.5% mejora su condición (transición positiva)(7). Mientras que un 12.9% desmejora.
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¿Qué está detrás de las condiciones actuales de la pobreza?



Los hallazgos recientes no cuentan con un estudio paralelo que explique el por qué de la condición de pobreza actual. Lo más cercano es la percepción de las personas encuestadas por FIDEG. Al respecto, la mayoría (85%) refirió que sus condiciones de vida mejoraron respecto a 2009 debido al aumento de su ingreso, indistintamente si este es salarial, por negocio o finca. Adicionalmente un 23.7% contestó que ha mejorado su nivel de vida gracias a los programas del gobierno. Al contrario, no hubo consenso en las percepciones de los factores que desmejoraron las condiciones de vida de los encuestados, pero la mayor proporción afirmó que fue a causa de perder su empleo (42.2%) o una mala cosecha (37.5%).

La pobreza ha disminuido recientemente, especialmente la pobreza extrema, lo que refleja señales de esperanzas, dada la cercanía de la culminación del periodo de cumplimiento de los ODM. Estas condiciones de pobreza son congruentes con las mejoras en el IDH del país. Sin embargo, estas mejoras en el desarrollo humano son altamente sensibles a la igualdad en la distribución del ingreso y a las condiciones de equidad de género, por lo cual estas son problemáticas prioritarias en la agenda de desarrollo nacional.

Por otro lado, se observa que los efectos netos de las transiciones de la pobreza en el corto plazo son positivos. Esta tendencia se vislumbraba desde 2005, según el Informe de Pobreza en Nicaragua 2008, realizado por el Banco Mundial, se explicaba entre otras cosas por los programas de salud -gasto más progresivo de todo el gasto social y el elemento de mayor incidencia en el IDH-, por lo cual se debe seguir invirtiendo en el. Pero también es necesario reorientar el gasto en educación y las inversiones en infraestructura básica y productiva de manera focalizada, de forma que el gasto social sea progresivo e incida en los factores estructurales de la pobreza como son el acceso a servicios básicos y nivel académico.

Un último elemento que a largo plazo, disminuye la desigualdad y permite el acceso al mercado es la creación de empleos dignos para la creciente población económicamente activa, pues la dependencia es uno de los elementos más significativos en la pobreza. Además, el empleo genera ingresos que permiten mejorar las condiciones de hacinamiento. En este contexto se observa una oportunidad en las zonas rurales, que han presentado mayores disminuciones de la pobreza, aunque son las áreas con mayor incidencia de la misma. Por lo cual la estrategia de la pobreza debe dirigirse a la ruralidad y la potenciación de sus capacidades.

Notas:



(1)Panorama Social de América Latina 2010, CEPAL.
(2)Este índice está compuesto por tres parámetros: 1) Vida larga y saludable medida a través de la esperanza de vida al nacer; 2) Educación: identificada mediante la tasa de alfabetización de adultos las tasa de matricula y los años de educación obligatoria; 3) Nivel de vida digno materializado a través del PIB per cápita en dólares internacionales.
(3)Para un análisis detallado del tema ver Informe de Pobreza Nicaragua 1993-2005 del Banco Mundial.
(4)Este ejercicio se realizó en el Informe de Desarrollo Humano de América Latina y el Caribe 2010. Donde la desigualdad es un parámetro adicional incluido en el IDH y toma valores de 1 y 2 como valoraciones de la desigualdad en la sociedad y se calcula un nuevo IDH para cada uno de los casos. El IDH que se presenta en el texto fue corresponde a un parámetro de desigualdad igual a 2.
(5)Distancia a la que se encuentra el pobre promedio de la línea de pobreza general.
(6)Este índice mide la igualdad en la distribución de una variable entre un grupo de población, en esta caso la distribución del consumo. El índice toma el valor de 0 cuando existe perfecta igualdad y 1 cuando es completamente desigual.
(7)El indicador de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) se construye tomando en cuenta 5 aspectos de tipo estructural: el alojamiento mínimo adecuado para un hogar, el acceso a servicios básicos, la calidad de la vivienda, la relación de dependencia económica y el acceso a la educación básica de los niños en edad escolar.


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