23 de julio de 2010 - Managua, Nicaragua


Tania Díaz Rivas

• Datos de la CEPAL y la OIT, indican que la tasa de desempleo abierto subió de 7,3% a 8,1% durante 2009.
• Se prevé que el crecimiento regional de 2010 supere la tasa del 4,1% proyectada a fines del año pasado.


Tras un período de cinco años durante el cual América Latina y el Caribe registró un desempeño económico y social sin precedentes en las últimas décadas, sobrevino una crisis financiera global que no solo afectó las variables macroeconómicas, sino que también tuvo un marcado impacto en los mercados laborales de los países de la región. En efecto, mientras que entre 2003 y 2008 las tasas de ocupación en general, y especialmente los niveles de empleo formal, registraron significativos incrementos acompañados de un descenso de la tasa de desempleo regional, la crisis puso marcha atrás en estas tendencias

Según el Tercer Boletín de la CEPAL, el desempeño del mercado laboral en 2009”, el PIB regional se contrajo aproximadamente un 1,9% y; el producto per cápita se redujo alrededor de un 3% en 2009, lo que representa el peor desempeño desde la crisis de la deuda de inicios de la década de 1980. Esta contracción se reflejó en los mercados de trabajo de la región con aumentos en la tasa de desempleo.

Sin embargo, el impacto en el mercado laboral no fue tan fuerte como se pronosticó en un comienzo, ya que la tasa de desempleo aumentó 0,8 puntos porcentuales, mientras que a mediados del año pasado se había temido un incremento mayor a un punto porcentual.

Evolución del desempleo con la crisis



La crisis empezó a afectar los mercados laborales de la región en el segundo semestre de 2008, con una desaceleración del aumento interanual de la tasa de ocupación en el tercer trimestre (0,3 frente a 0,7 puntos porcentuales en el segundo trimestre) y una caída de 0,2 puntos porcentuales en el último. El empeoramiento continuó en los trimestres siguientes y en el segundo trimestre de 2009 la caída interanual llegó a su máximo (0,8 puntos porcentuales).

La tasa de desempleo mostró un aumento de 0,6 puntos porcentuales en el cuarto trimestre de 2009 frente al mismo período del año anterior, debido a una mayor dinamización de la oferta laboral.

Políticas orientadas a enfrentar la crisis y promover la equidad de género



La desigualdad por razón de sexo sigue planteando un problema en los mercados de trabajo de todo el mundo y la crisis ha puesto en riesgo los avances que se habían logrado en décadas anteriores en materia de igualdad de género.

Una de las principales causas de las inequidades de género en el mercado laboral es la persistencia de una división sexual del trabajo que otorga a las mujeres una mayor responsabilidad del trabajo reproductivo no remunerado e incide en la distribución de los tiempos de trabajo de hombres y mujeres en las esferas productiva y reproductiva. A esto se agregan los estereotipos, prejuicios y mitos sobre las capacidades de hombres y mujeres para trabajar y conciliar su vida laboral y familiar.

Por otra parte, ciertas políticas generales en el ámbito macroeconómico y de corte sectorial que han llevado a cabo los gobierno, han favorecido a las mujeres y tienen un importante potencial para la reducción de las desigualdades de género. Destacándose, las medidas orientadas a proteger los ingresos de los trabajadores más vulnerables, que benefician indirectamente a las mujeres por su elevada concentración en estos grupos. También han tenido un impacto positivo las políticas de aumento de la inversión pública, que se han orientado hacia la expansión de la infraestructura social y de cuidado, lo que generará empleo femenino en el mediano plazo y contribuirá a la equidad de género al aumentar la oferta de servicios, que repercutirá en una mejor distribución de las responsabilidades domésticas.

La crisis nuevas oportunidades…



La crisis económica y financiera fue un llamado de atención sobre los problemas de carácter más estructural y de largo plazo que enfrentan los mercados de trabajo de la región y que impiden un mayor avance en la generación de trabajo decente y la igualdad de oportunidades.

En este contexto, la crisis ha brindado una nueva oportunidad para elaborar estrategias que permitan atender las efectos inmediatos, abordar la heterogeneidad estructural del empleo y emplear las herramientas y las instituciones del mercado de trabajo como mecanismos para el mejoramiento de la productividad y la transformación de las dinámicas que reproducen las inequidades socioeconómicas y de género, entre otras.


Arriba     Imprimir     Enviar a un amigo     Comentar

Comentarios

Comentar
Nombre: *
Email: *
Comentarios: *
Verificación: *





 

  Blogs | El Observador (ver más)
Ante la cotidiana realidad de ser pobres
Gilda Charlotte Sánchez Padilla
Doble Motivo para Celebrar!!!
Juan Ignacio Martínez
¿Centellas de luz al final del túnel?
Alejandro Martínez Cuenca, PhD



Lo más escrito


Lo más leido Lo más comentado Lo más enviado